Este año he sido buena, puede que hasta demasiado. Por eso, yo, que soy mucho de los Reyes Magos de Oriente y no tanto de Papá Noel, voy a escribir con tiempo mi carta de peticiones. No voy a dejarlo para la última hora, no voy a esperar a la noche del cinco de Enero para acordarme, de repente, de que aún no sé lo que quiero para el nuevo año. Este 2009 me he aplicado el cuento y he ido anotando en una libretita de tapas oscuras todo lo que pretendía conseguir durante el año. Ahora que se termina esta etapa haré lo propio con la que entra, pero, eso sí, sin olvidar enviar por correo certificado mis deseos a Sus Majestades.
Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente;
Ustedes bien saben quién soy yo, dónde vivo y a qué me dedico, así que pasaré por alto ese tipo de preliminares. No hace falta que les diga que en este 2009 he sido una chica ejemplar, porque lo pueden comprobar en sus archivos reales. No es posible que tengan en ellos una queja o un mal comentario sobre mi comportamiento. No obstante, como también saben, en este año ha habido muchos momentos en los que pude haber sido mejor persona. No se lo voy a negar. Es más, yo misma me daba cuenta de que las cosas no se estaban haciendo como tenía que ser. Errar es de humanos, y rectificar, de sabios, ¿no es así?. Por eso intenté corregir mis defectos una vez supe de su existencia, y es que hacerlo antes de conocerlos es un poco extraño. Así fue como pude superar, con mucho trabajo por cierto, mis ataques anuales de ira, envidia, gula o celos. Es más, casi ni he tenido que arrepentirme de haber dicho cosas que estaban fuera de lugar, porque no las he dicho. Y no las he pensado, que es lo mejor de todo. Así que... definitivamente, y sin querer ser egoísta, aquí escribo mis deseos para el 2010, esperando de todo corazón que alguno de ellos pueda ser cumplido por Sus Excelentísimas Majestades.
Deseo que Helena y su tucaya Elena puedan tener la paciencia suficiente como para lograr todas esas metas que tienen a un par de años vista y que exigen tanto esfuerzo. Para Eva y Andrea, solo pido que les traigan un par más de pinceles y lápices de colores, sé que les harán ilusión y falta, sobre todo con el ritmo artístico que llevan. Para Ana... ¿Qué puedo desearle a Ana que no sea más felicidad continua?, ¡Pues que siga como ahora, eso como mínimo!. Sus Majestades, para Otelo quiero pedir algo muy importante, algo que sé que le hace mucha falta y resulta muy complicado, por eso confío en su buen saber hacer. Otelo solo necesita algo de fe, y sé que a mi me sobra, por favor, denle una poquita de la mía. Para Óscar... para Óscar, nada mejor que que se acuerde alguna vez más de mi nombre, que no todas las noches llevo una boa de plumas blancas que le permita reconocerme de lejos. Para las chicas de la facultad quiero pedir algo de ilusión y paciencia, que sé que les hará falta en este año tan duro. Para mis padres... más paciencia también. Creo que de eso andamos todos escasos en la familia. Nunca viene mal una poquita más.
Y para mi, para mi no pido gran cosa, solo poder seguir como hasta ahora. Por el momento con mis dos piernas me llega.
Siempre suya, J.
Vivo creando un acertijo, con las piezas del ayer,
todo el dolor amanerado se cruza por mi frontera fría,
pisadas de fuego, pimienta y sal,
como un caldo del infierno preparado en mis siete muertes.
Te contraes, te arrodillas,
te alejas,
tienes en la boca mi sabor a saliva,
deseas estas uñas clavadas en la espina,
tienes miedo que se vuelque desde adentro,
el color blando de la deriva.
Ayer (viernes) me hice un tatuaje. La imagen es "poco nítida" y aparece un poco de sangre en donde no hay tonos rojos, pero es porque la foto es de recién hecho justo antes de taparlo. Desde que decidí terminar de hacérmelo, me preparé psicológicamente de que iba a terminar llorando, está en una zona difícil de amortiguar una aguja, pero para mi salud moral, no lloré :D
Bueno, ayer me hice un tatuaje, mi mamá no ha querido decirle a mi papá así que es algo como el "secreto familiar" hasta que tenga una buena noticia y le incluya el "-ah bueno y entre otras cosas, me tatué"...
A los que no les ha llegado la noticia, me gradué a finales del mes pasado, y lo peor de TOOOOODO han sido los trámites, no sólo acabaron con gran parte de mis utilidades (festivas) sino que fue realmente agotador, perdí varios días en poder registrar el título y hacer los trámites para poder ejercer... pero ahora puedo decir con propiedad que mi firma vale jejejeje. Ahora a esperar las entrevistas para el postgrado y la lista de admitidos.
A mi mamá le tengo con la frase "me gradué, registré, me colegié, tengo inpre, me hice un tatuaje"... Algo tipo, no es por una vagabundería de uno, tengo 22 años, una carrera... que tenga un tatuaje es cosa mia.
Mi hermano se puso "estético", -cuando estés vieja se va a arrugar todo... Veamos, tengo 22, y está en un lugar no muy accesible para mi (en el centro de mi espalda, entre los homóplatos) de aqui a que pierda la forma, si lo hace, no podré verlo, ni yo ni nadie ajeno, a los 80 anos no llevaré blusas con escote en la espalda por favor.
Ahora ando es con la parte del cuidado, cremita antibiótica, antiséptico, limpieza extrema, etc etc etc.
Besos!
AxlyAz
Uno que se acostumbra a relaciones extrañas, tortuosas,
efímeras, golpeadas, exhaustivas, desgastantes...
Y luego, la soledad tan brusca que no atina ni un centímetro,
la calma parece nunca llegar, pero de pronto...
Llega, y te pone en tus cabales, y te llena de labores,
de trabajo, de cosas intelectuales y frías,
las emociones no existen en ese plano fresco.
Me gusta, me gusta mi sentido de soltería, ese que perdí hace unos dos años.
Ese que hasta entonces, había sido perenne en mí,
regresa, y planea acampar un buen rato.
Que rico no preocuparse por nada, ni buscar un comino,
me cansa pensar el "qué dirá" de mi.
No tengo prisa, bienvenida al celibato...
O algo por el estilo.
Dormir no te mata, el que no duerme, no sueña... Y si no sueñas, ¿Dónde volarás a mundos mejores? ¿Dónde te ganarás ese millón de Dolares? ¿Dónde te casarás con Megan Fox? ¿Dónde te perseguirá Jason Vorhees, y tendrás la deliciosa satisfacción que, de los dos, tu será quien despertará victiorioso, ya que sigues vivo?
Long days, sunshine, and peace
Long nights of love, forgiveness, and laughter
Maybe it was just a dream but it could be reality
Children are like planting seeds, you’ve got to let their flowers grow
Don’t you know
Es la una y cuarto de la madrugada. Acabo de llegar a casa. Tengo la piel de gallina. El corazón aún me late desbocado. En mis oídos siguen sonando los acordes de los solos de guitarra que se marcó Pablo García, la vibrante voz de Víctor García y los coros que todos nosotros les hacíamos. No soy una experta en música, ni quiero serlo, pero sé lo que me gusta. No tengo potestad para decir si la actuación de esta noche ha sido buena o mala. Sólo puedo asegurar que me ha encantado. Esta es la primera vez que he asistido a un concierto en una sala y la diferencia con los que se dan al aire libre es inmensa. Sientes cerca, ¡cerca es decir poco!, a los integrantes del grupo, puedes bañarte hasta en su sudor si estás en la primera o la segunda fila. Es posible que hasta en la tercera teniendo en cuenta como movía la melena el cantante, ¡qué giros de cabeza, ya quisiera para sí la niña del exorcista!
WarCry ha llegado también a esta esquinita del norte con su Tour Revolución para presentar su último disco de estudio, Revolución en la Sala Capitol, en Santiago de Compostela. Como no soy una experta no entraré en detalles técnicos de los cuales no sé nada. Como fan puedo decir que no todas las canciones de este último trabajo me transmiten emociones con la misma intensidad, pero la mayor parte de ellas son muy pegadizas. Da prueba de ello que me he pasado la semana tarareándolas por los pasillos de la facultad hasta que mis propias amigas me pedían que por favor me callara. Por supuesto el grupo no se dejó los viejos éxitos en Asturias, y así pudimos escuchar en directo Guardián de Troya, Tú mismo, Capitán Lawrence, Alejandro, Contra el viento, Luz del Norte, Señor, La vieja Guardia, Ulises, Un poco de fe, Espíritu de amor o Nuevo Mundo . Como colofón nos pusieron los pelos de punta con Nana, tocada simplemente por Pablo García en guitarra española. Para cerrar la visita a Santiago todos nos despedimos con un Hoy gano yo en el que no podían faltar nuestros gritos asegurando a quien quisiera oírlo que el heavy sigue vivo.
La experiencia de ir sola a un concierto de este tipo no me ha dejado indiferente tampoco. Ha sido algo totalmente nuevo y, en parte, desconcertante. Si bien es cierto que había gente que iba en parejas de dos en dos casi todo el mundo acudió en grupos de más de cuatro o cinco personas. La media de edad no era muy elevada, lo raro era ver a mayores de treinta, pero alguno había que ya peinaba unas canas y que saltaba como el más joven. Lo cierto es que, aunque quiera negarlo, la estética es un punto importante a tener en cuenta. Yo, que me había vestido con mis mejores galas heavymetaleras (que no es para tanto, de verdad. Chaqueta negra, botas y pantalones anchos con cientos de bolsillos y hebillas) era una chiquilla descafeinada si se me comparaba con algunas de las chicas que allí había, más de las que esperaba, por cierto. Los pinchos, las faldas de cuero, las medias de rejilla, los manguitos también de rejilla, y los tonos negros eran lo usual. No olvido, claro está, las camisetas del grupo, que habitualmente se luce con unos logos muy currados. Ahora que lo medito tumbada en la cama, no tengo muy claro si la ropa que llevas implica qué música te gusta. A mi eso se me olvidó al poco de llegar, y es que pasados los diez primeros minutos en los que sentía que no encajaba allí, mis pintas ya no importaban. Era la música lo único a lo que merecía la pena prestar atención. Música que aún late en mis oídos y resuena en mi pecho.
Alguien que me dobla en edad profetizó que lo que de verdad merece la pena en esta vida es probablemente lo más difícil de conseguir.
No sé si es verdad o mentira, pero el camino para llegar hasta aquí me ha dado ya más alegrías que disgustos. Eso es una buena señal, el anuncio de una oportunidad que no pienso dejar pasar.
¿Por qué a veces se siente que una parte, del todo que somos,
muere más de una vez?
Como si no bastara con el dolor de la primera ocasión,
y nos obsesionan esos detalles del pasado,
retribuyéndole a la ligereza, nuestro abismal fracaso.
No es que me queje, no.
Yo sé que hay que caminar entre la mierda para llegar a tierra firme,
o al menos así nos lo pintan,
"Naden, que ahogándose van a aprender."
Y entonces, ¿quién me espera al otro lado, brazos abiertos?
¿Que tal si esa persona se ahogó en el camino de estiércol?
"No hay mal que por bien no venga, hijita".
De acuerdo, pintemos dos o tres cosas:
No hay remedio para la soledad.
Al mundo llegamos solos,
y así se supone que nos vamos, ¿ah?
¿Entonces para qué correr tanto?, que si te gradúas,
que si comes sano, que si consigues un buen empleo,
que si te llevan rosas y serenatas, que si tu novio tiene auto...
Que si te casas en "buena familia", ¿y qué demonios la hace buena?
¿Acaso la diversidad no es la única cosa que nos abre la mente y despierta el apetito real?
Apetito por amor, por la aventura, por luchar para todas esas cosas en las que creemos...
Mientras tanto, tú, ella, y yo, haciéndonos faciales de pepino,
y ellos dejando por lo menos un cuarto de millón de dólares en sus gimnasios caros,
al mes.
Yo les pregunto, por primera vez, y saliéndome de mis líneas,
para convertir este escrito en algo aún más personal,
¿En dónde creen que está escondido el corazón, atrás de tanto prejuicio, enseñanzas morales, de tantas ropas,
de tantas depilaciones láser, cremas humectantes, hormonas, mentes pachangueras,
y tanto palo buscando hoyo?
¿En dónde?.